Bodegas Castillo Viejo, con su directora Ana Etcheverry

En nuestra sección “Un Día en...”, que llevamos adelante gracias al apoyo de JB Home & Office y UES conocimos el lugar de trabajo de Ana Etcheverry, Directora de Bodegas Castillo Viejo. Leé la nota para saber lo que nos contó…

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"En nuestra historia como bodega, estamos entrando en la cuarta generación, cada vez más especializada. Ahora ya son chicos que se han preparado, han estudiado y que dentro de la empresa buscan su lugar".

"Yo pienso que lo más importante ha sido, primero, el amor a la empresa familiar que al decirlo así parece una retórica fácil o una cuestión sentimental y no, entraña sacrificio, entraña renuncia de cada uno de los integrantes, entraña paciencia y eso es muy importante en las empresas familiares, el respeto que se tengan entre ellos, para que la empresa familiar subsista a pesar de los problemas y las dificultades y abre el camino para las nuevas generaciones".

"El otro logro importante, que considero nos ha hecho permanecer en el mercado, es que siempre hemos tratado de cultivar aquellas cepas que mejor sabemos hacer. Por ejemplo, nosotros tenemos un buen sauvignon blanc. Siempre supimos, no solo producir la uva, sino también la elaboración. Hemos aprendido de técnicos extranjeros, de experiencias nuestras y logramos realmente un sauvignon blanc muy bueno, así como el cabernet franc, que es un muy buen exponente de la bodega y nos ha dado identidad como empresa y presencia de marca".

"El tercer gran logro que sin dudas ha sido muy importante es convertirnos en una de las principales bodegas exportadoras. Hoy por hoy estamos exportando a Brasil, México, Estados Unidos, Polonia y al Reino Unido principalmente, después tenemos mercados más pequeños, pero tenemos una exportación que viene creciendo y se afianza porque tenemos clientes de muchísimos años".

“El 60% se destina a la exportación, mientras que el 40% se destina al mercado local. Creemos que es el camino, nos hubiera gustado muchísimo poder desarrollarnos solamente en nuestro país, es más fácil, pero a veces las condiciones no están dadas. La exportación te ofrece mercados muy grandes y curiosos, a los que se les puede ofrecer cosas diferentes”.

“A través de nuestra historia, del tipo de vino que producimos y de una política de marketing es que buscamos diferenciarnos como bodega. En Uruguay todavía tenemos bodegas que producen vinos de mesa, tenemos otros grupos de bodegas que producen vinos finos y dentro de estas, es donde generalmente se genera más identidad. Es la marca, mi marca "CataMayor". Ahí es donde uno tiene más identidad de empresa, donde se personaliza más”.

“La diferenciación es por las capacidades de hacer más marketing, la publicidad aporta muchísimo y al generar presencia todos los días y otras que directamente tenemos presencia en el mercado hace muchísimos años. La gente nos conoce, sencillamente porque ya nos conoce. Hace mucho estamos en el mercado”.

“Estamos produciendo entre 800 y 900 mil litros de vino. Tenemos entre 100 y 110 hectáreas de producción, todas en San José. Además estamos buscando, no solo desde nuestro viñedo, cambiar los terroir, entonces estamos buscando traer uvas de otros lugares, no sólo de San José donde estamos, sino traer uvas de Salto. Eso cambia muchísimo el perfil del vino, el sabor”.

“Hacer vinos finos, sin equipos de frío, no es posible. Sin buenas prensas, tampoco. Además, hay que contar con tecnología fina, materiales filtrantes, equipos de filtrado, equipos de testeo, de oxigenación. No es mi tema, pero sé que es un requerimiento continuo a nivel de crecimiento y de mejorar lo que se tiene”.

“Estamos buscando crecer en la exportación. Ese, hoy por hoy, es el objetivo de la empresa. Crecer en la exportación, captar nuevos mercados y encontrar en éstos, varios clientes y gente que nos represente. Los mercados son muy grandes y a veces uno considera que con un distribuidor lo va a abarcar y no es así. Además, tratamos de tener cada vez mejores productos para también posicionarnos más arriba en cuanto a precios, que Uruguay está un poco sumergido en ese sentido”.

“Tenemos que mejorar el perfil y colaborar en lo posible para esa identidad de Uruguay que tanto precisamos todos. Uruguay necesita fortalecer su identidad y si bien ha crecido mucho en eso, de la mano del fútbol, la cultura y gracias a la globalización y la comunicación, necesita seguir desarrollándose. Si uno habla de su vino uruguayo, ya hay una identidad, cuando hace 15 años atrás, todos te miraban asustados y no tenían ni idea dónde era eso”.

“Yo no hago gestiones turísticas y, sin embargo, los recibo espontáneamente. Me llaman, me contactan por mail para venir a probar los vinos, a la gente les gusta que le hablemos de los vinos, que los ayudemos a elegir. El turismo enológico viene creciendo y se va creando una ruta del vino y hay bodegas que se están dedicando en exclusividad al turismo y ya tienen todo un sistema armado para vender sus vinos a través del turismo. Eso, de alguna forma, nos ayuda a todos”.

“La actividad en Uruguay se ha profesionalizado y mucho. Han ayudado los centros de enseñanza, la Facultad de Agronomía, que ha profesionalizado a los egresados de UTU, que ahora puede tener la posibilidad de un posgrado. Los cursos de sommelier son muy buenos y los que se hacen en las mismas bodegas, donde los dueños son enólogos y técnicos, también son muy buenos. El periodismo de Uruguay en torno al vino es muy bueno, el periodista ya sabe hablar de vinos y tenemos periodistas que vienen e identifican vinos, que es un conocimiento super específico”.

“Nosotros invitamos periodistas brasileños, periodistas del Reino Unido, periodistas franceses y nos hemos encontrado con unos profesionales del vino que sabes y sabes. Muchos tienen sus revistas especializadas, sus notas muy leídas y buscadas, lo que para nosotros, es fantástico. Uruguay cada vez más, desde el periodismo, se perfecciona en esto. Es algo que nos sirve a las bodegas y considero que es un tema muy atractivo”.

“Creo que los vinos de Uruguay son respetados y empiezan a competir. Sobre todo una cepa, que es Tannat, es muy valorada en el mundo. A la prueba está que los países nórdicos como Polonia, Suecia y Dinamarca, están buscando comprar Tannat en Uruguay. Se identifica mucho Tannat con Uruguay”.

“El desafío es desarrollarnos más, porque la competencia es muy dura. La competencia que tenemos del exterior es muy dura. No olvidemos que estamos rodeados de Argentina, que es un productor de vino, de Chile que es un país muy fuerte, con un poder de marketing brutal y allá sale Uruguay, con su banderita. Si bien logramos entrar y vemos que crecemos, precisamos crecer mucho más porque nuestra industria está pasando un mal momento. Hay que tecnificarse más aún. Hay que lograr que nos quieran, que nos compren y que nos valoren y seguir creciendo”.  

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