Martín Bartol, General Administrator de Conexión Ganadera

(Por Santiago Magni) Conexión Ganadera es una empresa, fundada en 1999, que permite a personas que no son expertas en ganadería realizar negocios en el sector sin pagar costos de aprendizaje y sin ocuparse. Su General Administrator, Martín Bartol, participó de nuestra sección en la que nos acompañan Campiglia Construcciones, Edenred y Berlitz, y esto fue lo que nos contó…

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¿Cómo surge Conexión Ganadera?

Conexión Ganadera nació en el año 1999, como una necesidad que tenía conectar a la gente de la ciudad con ahorros con la gente de campo para hacerse de capital para seguir produciendo. El despegue fue luego de la crisis del 2002, donde nacieron varias empresas aparte de la nuestra y en ese momento Conexión Ganadera lideró la inversión de gente de la ciudad en el campo.

El desafío fue conseguir el lugar físico para esa gente con dinero para comprar animales y hacerlos producir y que eso tenga un rendimiento desde el punto de vista financiero y productivo para el productor. La empresa fue cambiando los productos que se han ofrecido a los inversores, en un momento era casi todo engorde para enviar a frigorífico y en el año 2005 con el boom de la soja todos esos campos que se usaban para engordar animales se transformaron en campos de soja y la empresa se fue adaptando a eso.

Ese año cambió el rumbo de la empresa…

Desde esa fecha a hoy nos hemos convertido en una empresa puramente criadora, tenemos muy poco campos de engorde, entonces todos los productos se adaptaron para eso. Ofrecemos productos en tasa fija, se pacta una tasa según el producto y el punto de quiebre es 2007, donde los productos de tasa variable se convierten en productos de tasa fija.

¿Cuál es el presente de la empresa?

Hoy manejamos alrededor de 40.000 hectáreas, 1.000 inversores que ponen dinero en diferentes productos que ofrecemos en tasa fija y el 95% de esas hectáreas te diría que son campos criadores.

¿Cuáles son los principales productos que ofrecen?

Lo que tratan los productos es de copiar la producción ganadera, qué le pasa a un animal a lo largo de su vida. El primer producto es un bono ganadero, que es un producto que dura dos años, tiene pago anual de beneficios y es enfocado a la cría, a la vaca que va a tener un ternero.

El producto que le sigue en su faz productiva es la cría del ternero, antes de entrar a un campo bueno para engordarlo y llevarlo a frigorífico, pasa un período de seis meses o un año en el cual el ternero se re-cría hasta llegar a un peso mayor. El producto final es el engorde que lleva al ternero hasta su peso final y de ahí a frigorífico.

A su vez, Conexión Ganadera tiene otra unidad de negocios, que es venta de carne en Estados Unidos, donde tenemos un acuerdo con una industria local en cual faenamos y nos llevamos los cortes que vendemos a EEUU.

¿Dónde están concentrados sus inversores?

Te diría que el 90% son de Montevideo y hay un 10% donde hay parte en el interior, que no están relacionados con el campo, sino que viven en ciudades. Hay otro porcentaje de extranjeros, sobretodo extranjeros y también hay un uruguayo que vive en el exterior e invierte con nosotros.

¿Cuántas personas trabajan en la empresa?

En total somos 80 personas, lo de Montevideo es la punta del iceberg, es lo que se ve. La empresa tiene dos sedes, una en la capital, que es la gestión de los inversores, donde ellos van, se reúnen y hacen la operativa administrativa y una oficina comercial que está en Florida, donde se hace toda la gestión administrativa-productiva. Es decir, la relación con el Ministerio de Ganadería, la oficina comercial, donde se hacen las compras y ventas de animales y tenemos los campos, donde hay mandos medios y la gente que está cerca de los animales y vigilan que se puedan cumplir los contratos y están cerca de la producción. Es un desafío hacer coincidir la biología con las finanzas.

¿Qué promedio de edad tienen sus trabajadores?

Lo podríamos dividir en dos capaz. Los mandos medios alrededor de 30 y 40 años, y la gente de campo es variada, gente joven con 18 o 19 años que en el interior se vuelca a trabajar en el campo y necesita tener un ingreso o gente más grande, arriba de los 50 años.

¿Cuál es la cultura de trabajo que pregonan?

La libertad, teniendo objetivos claros, que son marcados por los directores en cuanto a lo que se quiere de la empresa y hacia dónde se va. Todos tenemos una vida en familia que hay que conjugarla con el trabajo, pero tenemos que tener claro cada uno las obligaciones que tiene dentro de la empresa.

¿Cómo se hace para que la diferencia de edad no sea un problema?

Siempre es bueno cuando hay una brecha generacional tener un referente en el equipo, alguien a quien acudir, que sea respetado desde el más joven hasta el mayor. Alguien que amalgama la brecha de edad.

¿Cuáles son los objetivos para el resto del año?

Sacamos un nuevo producto que es una combinación del de los dos años con un poco más de riesgo, tiene un componente fijo y otro variable y estamos enfocados en que ese producto camine y tenga aceptación en los inversores.

¿Cómo ven desde la empresa los avances tecnológicos en el sector?

El rubro ganadero siempre va un poco más atrás que los otros, como el agrícola, hortofrutícola, forestal, pero con la irrupción de las TICs creo que la herramienta que más se usa es el WhatsApp, y era impensable que vos veas un gaucho de 50 años con un celular en la mano, eso te lo dice todo. Filmar un ganado, sacarle una foto, el agro tiene 100% de su ganado trazado y esa trazabilidad tiene un componente tecnológico a la que la ganadería se tuvo que adaptar.

Hay mucho por hacer, pero de a poco se van dando los pasos en cuanto a niveles de tecnología, sobre todo tecnología de procesos, hoy se usa mucho menos el papel de lo que se usaba antes, eso te da la pauta de que la tecnología va empujando a utilizarla bien porque te ayuda a trabajar mejor.

¿Qué balance hacés hoy del mercado ganadero en Uruguay?

A diferencia con otros rubros que están en boga, como el lechero o los granos, la ganadería tiene un perfil diferente, porque es mucho más estable en el tiempo, ya que pasan pocas cosas durante el año. El rubro se defiende mejor de los avatares del mercado de agronegocios. El mercado ganadero luego de la crisis de la aftosa y bancaria en 2002 tuvo un despegue en 2003, de precios, producción, que tuvo una curva ascendente hasta 2008 y ahí el mercado cabeceó hacia abajo y volvió a subir hasta 2012 o 2013. De ese momento a ahora tenemos una estabilidad de precios desde el punto de vista ganadero y al criador, desde el punto de vista de la exportación en pie, que sostiene los precios y da cierta previsibilidad de lo que va a pasar.

Es una actividad a cielo abierto, depende del clima, cuando llueve poco o llueve mucho o no llueve, es diferente que el cultivo que es más sensible. Si llueve mucho quizás no hay tanto problema, pero sí hay problema cuando llueve poco.

La empresa ve bien al rubro, obviamente que los costos internos de Uruguay te hacen mella, pero está en la habilidad para no descansar en eso y buscar nuevas formas de seguir generando valor para la empresa.

¿Qué resultados prevén para 2018?

Tenemos expectativas de crecer entre un 10 o 15% en cuanto a eficiencia de producción, y esperamos mejorar precios de venta para lograr un mejor retorno.

Gracias a quienes nos acompañan:

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