Fernando Carotta, co coordinador General de la Sociedad Uruguaya de Gestión de Personas

(Por Pía Mesa) Fernando Carotta es el co coordinador General de la Sociedad Uruguaya de Gestión de Personas, una organización que busca agrupar a los profesionales del área de recursos humanos para entre todos co crear un lugar en donde debatir las temáticas de su profesión. Carotta participó en nuestra nueva sección de entrevistas que realizamos en uno de los apartamentos, equipados por Pop Design, del Desarrollo Estrellas del Sur, de Campiglia Construcciones, en la cual nos acompañan también Edenred, Altavista y Rotunda.

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¿Cuándo se creó la Sociedad y con qué objetivos?

La Sociedad nació en el año 2014, si bien ya veníamos trabajando desde tiempo antes. El primer objetivo era agrupar a los profesionales de recursos humanos, una profesión que fue creciendo sustancialmente. Creo que desde el punto de vista de la academia, colaboró muchísimo en la formación y profesionalización de la gente que hoy gestiona los recursos humanos en las empresas y de alguna manera entendimos que tenían que tener un espacio donde toda esta gente pudiera converger. Más allá de eso, un lugar en el cual se pudiera co crear, el espíritu de la Sociedad fue el de co crear un lugar del cual surgieran iniciativas, y en el cual pudiéramos manejar los temas de agenda que hoy les preocupan a los profesionales de los recursos humanos, ver cuál era la realidad del mercado en cuanto a la profesión, tomar contacto con los diferentes actores del mundo del trabajo, que no son pocos. Un poco la idea era empezar a relacionarse y por sobre todas las cosas jerarquizar la profesión, es una carrera muy antigua que se fue perfeccionando y que por eso entendimos que tenía que tener su propio lugar.

¿Cuántos miembros tienen?

Un dato no menor a lo largo de dos años, casi tres, logramos congregar a 1400 profesionales lo cual para Uruguay es un número muy significativo, más allá de que aún tenemos un potencial de crecimiento muy importante, estamos muy lejos del techo.

¿Qué tanto ha cambiado el tipo de tareas que realizaba la Sociedad en los inicios con las de ahora?

Sí, han cambiado muchísimo. Antiguamente el rol del profesional de recursos humanos pasaba únicamente por la liquidación de sueldos, el control de asistencia, cosas que hoy son básicas y que en realidad ya quedaron un poco atrás. Se incorporó el tema de las relaciones laborales, de las negociaciones con los sindicatos, de un montón de temas que de alguna manera tuvieron que ir asumiendo la función, a veces con mayor formación y a veces con menos, por eso insisto mucho en el rol que la academia ha cumplido acá, tanto desde lo público como de lo privado, las diferentes universidades han logrado generar carreras de grado que han dado a la sociedad, profesionales mejor formado y eso ha incidido sin dudas en la mejora de las relaciones humanas en el mercado laboral. Sin embargo, siempre digo que Uruguay hoy por hoy a nivel de la región no tiene mucho que envidiar, estamos bien posicionados, lo evaluamos casi que permanentemente con respecto a otros países.

¿Cómo lo evalúan?

Nosotros vemos los temas que están en la agenda de Uruguay y cuáles son los temas que están en la agenda de otros países de la región, y vemos cómo cada uno viene desempeñándose y de qué manera va solucionando sus aspectos a nivel organizacional. Hoy, Uruguay está bien posicionado, el tema es ver si estamos preparados para lo que se viene, a veces pensamos que está mucho más lejos y capaz que está a la vuelta de la esquina.

¿Qué es lo que se viene?

Tiene que ver mucho con la tecnología, con la destrucción de puestos de trabajo que no se recuperan, con la robotización, con el cambio en lo que tiene que ver la negociación en las relaciones laborales. Es decir, hay una serie de temas que hace tres o cuatro años eran impensados y que hoy ya están en la agenda, por lo que tenemos un trabajo arduo en formarnos y prepararnos para llegar a mejores soluciones.

Recién me nombraste un par de temas que están en la agenda pero ¿cuál es el panorama general que comparten las empresas en materia de recursos humanos hoy?   

Hay cierta preocupación porque hay cosas que están disociadas, hoy tenemos entre un 7% y 8% de desempleo, lo cual es un indicador que comparado con hace tres años atrás significa que el desempleo aumentó en una cifra importante y que es preocupación para todos los actores del mundo del trabajo. Eso significó aproximadamente la destrucción de unos 40.000 puestos de trabajo en los últimos tres años, de los cuales hoy no hemos podido recuperarlos todos. Por otro lado, hay indicadores de la economía que hablan de una reactivación pero cuando se compara con los datos de empleo, lo que te permite darte cuenta es que en realidad más allá de que la economía se está reactivando, la gente no está volviendo al mercado laboral. Eso tiene que ver con dos o tres puntos importantes, uno con el tema de la rentabilidad porque las organizaciones o las empresas hoy están viendo una mejora en la rentabilidad pero todavía no les da para volver a contratar personal. Otro de los temas que no es menor tiene que ver con la flexibilidad laboral, tenemos una legislación demasiado  rígida que hoy es preocupación para muchas empresas y que es motivo de obstáculo para que los empleadores salgan a contratar más gente.

Una legislación demasiado rígida ¿en qué sentido?

Se supone que hay anualmente un 1% de puestos de trabajo que desaparecen, lo cual en los hechos significa que en 100 años todos los puestos de trabajo desaparecieron y se crearon otros. Uruguay tiene una legislación de muchos años, esa legislación no se ha cambiado, el mundo del trabajo hoy ha cambiado a tan nivel de que hoy las empresas piden adaptarse. Muchas empresas multinacionales se manejan de una forma determinada en el mundo y en Uruguay tienen determinadas restricciones o limitaciones para poder hacerlo de esa forma, por lo cual o arriesgan a hacerlo fuera de la ley, o directamente no lo hacen. Ahí hay una demanda del trabajador, de encontrarse con cierta flexibilidad por ejemplo en el tema de licencias, horarios, teletrabajo, trabajo a distancia, todas esas cosas que hoy hacen al mundo laboral y que son propias sobre todo de las nuevas generaciones que se están incorporando las demandan, y que la empresa muchas veces no puede responderlas porque tenemos una legislación que hoy por hoy está desacompasada de la realidad del mercado, y desacompasada de lo que se viene y de lo que se viene mañana. El tema de la flexibilidad hoy es todo un tema para las empresas.

¿Es únicamente un tema de legislación o también de cultura de trabajo?

Es un mix, en el caso de las empresas multinacionales creo que es un tema de legislación, están necesitando que sea más flexible y que les dé la oportunidad de poder brindarle a los empleados lo que están requiriendo para poder retener su talento, y  también para poder cumplir con la propia casa matriz que a nivel mundial está implementando, eso hoy no lo está pudiendo lograr. En otro caso de empresas, quizás sobre todo en las nacionales donde tenemos más que nada medianas y pequeñas empresas, lo que hay es sobre todo un tema de cultura que también va a tener que cambiar.

Ustedes están en constante contacto con empresas de diferentes rubros ¿cuáles son las principales inquietudes?

Estamos en un momento de cautela, hace pocos días se dio a conocer una encuesta de la Cámara de Comercio y Servicios, en la cual se señala que solo hay un 5% de las empresas socias de la Cámara que estaban dispuestas a contratar más personal. Lo cual habla de una situación que es compleja y preocupa a todos los que están en el área de recursos humanos. Muchos quieren poder mantener la plantilla que tienen para intentar no recortarla, aunque eso implique sacar esfuerzo desde otros lugares. Lo cierto es que hoy es un tema que sigue estando en la agenda, el año que viene va a ser una época de negociación colectiva ardua a partir de lo que son las rondas de Consejos de Salarios y allí está el tema del conflicto como parte de la negociación. Dentro del conflicto surge el tema de la preocupación porque eso retrae el mercado, retrae la inversión. Creo que la principal preocupación está en darle madurez al mercado en cuanto a ser conscientes de qué es lo que se viene y de que todos debemos de alguna manera ceder y adaptarnos a los cambios, por allí viene.

Se habla mucho de las exigencias de las nuevas generaciones ¿considerás que hay una brecha entre el empleado y el empleador uruguayo actualmente?

Sí, hay muchas brechas. La primera brecha surge entre lo que las nuevas generaciones están demandando, y lo que la educación está dando, ese es el primer paso. El segundo paso es, entre lo que las nuevas generaciones están demandando y las empresas están pudiendo dar. La primera disociación hoy está entre la preparación para el mercado laboral y lo que la gente quiere. Las personas que hoy se están insertando en el mercado laboral tienen el deseo de emprender mucho más que antes, en buen porcentaje muchos de esos  jóvenes no se imaginan trabajando en una relación de dependencia, se imaginan emprendiendo por sí mismos. Cuando ves  el tiempo que esas personas pretenden estar en el mercado laboral, varía sustancialmente con lo que eran las generaciones anteriores las cuales pensaban en jubilarse en la misma empresa que trabajó toda la vida. También hay una demanda en cuanto a formación académica que hoy las universidades, si bien están cumpliendo en algunos sentidos, no lo hacen completamente y eso hace que impacte en el mercado laboral necesariamente. Por otro lado, el tema de las empresas que deben adecuarse a todo lo que se viene y lo que vuelvo a insistir es que a veces pensamos –como nos pasó con Uber- que eso que está pasando ahora en Estados Unidos, acá va a pasar en el 2020 y tal vez lo tengamos el año que viene.

Uno de los desafíos es ver si realmente estamos preparados para enfrentar lo que se viene ¿lo estamos?  

Hoy por hoy no lo estamos, celebro que el Ministerio de Trabajo en este quinquenio tenga un eje de construcción, que es la cultura del trabajo para el desarrollo, ahora esa cultura del trabajo para el desarrollo solo con el impulso del Ministerio de Trabajo no se puede llegar a ningún lado, necesita de la mano y del soporte de todos los actores del mercado y cuando hablás de cultura del trabajo para el desarrollo implica necesariamente un montón de puntos que hoy por hoy entiendo que ha habido avances pero que todavía falta muchísimo.

¿Cuáles son las claves para entender lo que se viene?

Entender el tema de la educación como base vital para lo que se viene, que hoy por hoy seguimos teniendo un debe importante. En otro tema, ver realmente cómo ha cambiado el mundo en temas de trabajo, en temas que tienen que ver con la legislación, la flexibilidad laboral y la negociación colectiva. Hay temas que están vinculados a la productividad, hacía muchos años el concepto de productividad era diferente, se pagaba cuando llegabas en hora, ese no es el concepto de productividad hoy en día, el concepto ha cambiado tanto que es necesario re negociarlo pero para eso necesitás que todos los actores, empleados, sindicatos, organizaciones tengamos claro que todo está cambiando. Quizás no sepamos a ciencia cierta a dónde vamos, pero sí tenemos que tener claro que nada es igual a antes, estamos en una economía del conocimiento que nos lleva por lugares que hasta hace cinco años eran impensados.

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