Un amplificador de sonido sustentable y producido por uruguayos

(Por Mariana Peralta). Cuatro meses pasaron desde el prototipo inicial al producto terminado de este amplificador de sonido para smartphones que hoy conquista y es objeto de deseo por su originalidad y sustentabilidad. Es de bambú, cuesta $1490 y es producido en una carpintería montevideana  por dos emprendedores uruguayos.

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Oko (eco en danés) nació hace apenas unos meses en una carpintería de Montevideo a instancias de Daniel Acerenza y Renzo Labriola de DR. Productos.


Daniel Acerenza tiene una carpintería, fabrica muebles para otras empresas y las vueltas de la vida lo llevaron a conocer a Renzo Labriola, con quien hoy emprendió  DR.Productos.


La madera es el leit motiv de la empresa y por eso el logo de DR.Productos tiene un espiral que es el rulo que se forma cuando se trabaja la madera.
“Somos dos personas totalmente opuestas de mundos diferentes,yo soy muy estructurado y metódico y Renzo es una persona más filosófica pero nos pusimos a hablar y nos dimos cuenta que nos podíamos complementar” cuenta Acerenza. Daniel y Renzo se entendieron tanto que decidieron emprender este proyecto que ya es una realidad.


Daniel hace algunos años descubrió que este tipo de parlantes amplificadores estaban a la venta en Inglaterra, le había encantado la idea pero le faltaba en ese momento conocimientos de carpintería, conocimientos que encontró en Renzo para desarrollar Oko. “Vi esto, quiero hacerlo como producto terminado con packaging y todo” le comentó Daniel a Renzo y ahí comenzó la historia de Oko.


“Empezamos a desarrollar el producto, hicimos uno, le fuimos encontrando las fallas, lo modificamos hasta que quedó el producto que queríamos, nos encantó y decidimos venderlo  a través de las redes sociales”, relató a InfoNegocios.


Hubo varios meses de trabajo e investigación para lanzar Oko al mercado uruguayo  y para que aquel que lo disfrutara tuviera un producto de calidad y en un packaging adecuado. Fue así que diseñaron la caja, etiquetas y luego que lograron desarrollar todo se lanzaron a las redes sociales a conquistar a los compradores. Desde el prototipo al producto final pasaron unos 4 meses de trabajo e investigación.


Crear un producto útil y sustentable era el objetivo con Oko. Daniel tiene dos hijos de 9 y 12 años y su idea era desarrollar un producto que los conectara de alguna manera con la naturaleza entre tanta tecnología. “La idea es que con Oko utilizando la tecnología actual podamos amplificar el sonido del celular de una manera original y sustentable. Oko está fabricado con placas de bambú, es un pasto en realidad que crece rápidamente y le hace mal a la capa de ozono al generar tanto dióxido de carbono, de ahí nace la sustentabilidad de ese material. Oko tiene una terminación superior con aceite orgánico, de modo que los niños lo pueden tocar y no los afecta. Fuimos por el lado de generar un producto nuevo, que no tuviera una terminación invasiva como lacas o plásticos que pueden ser tóxicas”.


La idea es seguir creciendo a una producción de 1000 Okos , no obstante puntualizan que no apuntan tanto a la cantidad sino a la calidad de los productos.


Cada Oko se produce en tandas de a 30 porque esa es la capacidad máxima de la placa que los diseña. Daniel y Renzo tuvieron que desarrollar algunos elementos para poder producirlos masivamente porque a mano les llevaba mucho tiempo. “La primera etapa es mecanizar en un router cnc toda la forma exterior y además Oko por dentro tiene una parte hueca, entonces toda esa parte se fabrica en esa máquina. Después de esa etapa llega la parte del lijado y de la formación del cono. Luego son diferentes capas que se pegan y dan vida a Oko”.


El Oko es un producto sustentable y tiene una vida útil de décadas.Cada Oko tiene un valor de $1490 lo venden a través de Instagram (dr_productos) y Facebook (DR.Productos), también está en Mercado Libre para quien desee comprarlo en cuotas.


Daniel viene del sector industrial, su familia tuvo hasta 2014 la recordada fábrica de grifería Acerenza, una empresa nacional que inició su bisabuelo y posteriormente continuó el resto de las generaciones, hasta que la competencia china inundó el mercado local y no lograron sobrevivir ante la competencia de precios.


“Me dediqué a la parte de carpintería como una opción de buscar un camino nuevo, siempre trabajé en la parte de producción y quería seguir haciendo esto así que empecé con el tema de la carpintería, incorporé tecnología, y cuento con máquinas computarizadas para poder ofrecer servicios a otros carpinteros”, relató Daniel quien en esta nueva etapa presenta con orgullo a Oko.

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