Juana cocina

En el barrio La Juanita, muy cerca de José Ignacio, se ubica la casa de Matías Pérez y Lucía Villar, que a pesar de que recién se mudaron de allí, sigue manteniendo esa sensación de hogar y calidez.

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Poca luz, varias velas encima de las mesas, una parrilla, un horno de leña y una barra me recibieron en un lugar armonioso, cómodo y romántico. 

Éramos siete esa noche así que pudimos probar de todo. Sabri, una amiga, estaba muy motivada con el ceviche, uno de sus platos favoritos, pero al ver el menú no lo encontró. "Es que nuestra carta cambia constantemente, tratamos de no atarnos siempre a la misma propuesta, nos gusta variar, probar, innovar, a pesar de que a veces tenemos clientes no tan contentos con eso ya que vienen a buscar algún plato en particular y ya no lo tenemos" nos comenta Matías. El día que fuimos por ejemplo tenían de especial un tiradito de corvina y una entrada con girgolas (un tipo de champiñon) traídas por La Corona, un proveedor de la zona de José Ignacio. "No queremos que nuestros clientes se aburran, nuestra carta no es tan amplia, por lo que servir siempre lo mismo no nos caracteriza. Además, al trabajar con productos de temporada no nos queda otra que variar, ya que hay cosas que tenés un día pero no las tenés al otro”.

Mientras Matías recibe a los comensales que van llegando y atiende la parte del bar Lucía nos cuenta que también tienen una gran debilidad por los vinos (Matías es sommelier) por lo que su selección es bastante grande y diversa en precios también. Ella por otra parte está al mando de los fuegos y los dulces. Su flan de limón ya cobró fama y es hoy uno de los platos que si o si hay que probar. "Igualmente de las cosas que más disfruto cocinar y comer son platos con elementos crudos elaborados con verduras y/o pescados." Es así que vemos en la carta algunos platos que reflejan esa pasión como el crudo de remolacha con gremolata de eneldo y dambo de cabra o una entrada que tenían anteriormente que era un carpaccio de zucchini, queso de cabra y almendras. 

Una música que acompañó una noche de verano calurosa, en dónde la luz tenue permitió ver el cielo estrellado en la parte de afuera del lugar y la compañía de amigos que aman comer tanto como yo cerraron una velada ideal en uno de los mejores lugares que esconde este balneario tan encantador.

No te podés perder: las girgolas, los ñocones, la pesca y el flan de limón.

Tip: abre todo el año menos en agosto.

Balneario: La Juanita

Instagramhttps://www.instagram.com/juanacocinabar/

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