Popurrí de habilidades: la clave para que los jóvenes uruguayos consigan trabajo

En Uruguay, el desempleo es un problema importante al que se enfrentan principalmente los jóvenes. Si bien es una dificultad a nivel mundial, en el país, el 17% (aproximadamente 140.000 jóvenes de entre 14 y 29 años de edad) no estudió ni trabajó en 2016, según un informe de los Ministerios de Trabajo y de Desarrollo Social. Ante este panorama, la consultora en recursos humanos, Adecco Uruguay, cree que la clave está en que los jóvenes logren combinar las habilidades duras y blandas.

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El desempleo juvenil es un problema compartido por varios países de la región, en Latinoamérica, los denominados “ni-ni”, suman 30 millones. Muchos especialistas han esbozado las razones por las cuales la cifra del desempleo es tan alta, sin embargo, la consultora en recursos humanos, Adecco Uruguay fue más allá y se animó a presentar los desafíos que enfrenta este segmento de la población para insertarse en el mercado laboral formal y los pasos a dar para revertir esta situación que afecta a miles de uruguayos e hipoteca el futuro del país.

Numerosos estudios señalan que el problema de las altas tasas de desempleo juvenil no es por la falta de puestos disponibles, sino por el desfasaje existente entre la demanda y los candidatos para cubrir esos puestos.

“No hay una sola respuesta para mejorar las perspectivas de empleo de los jóvenes. Las tendencias económicas y sociales más amplias erosionan de forma gradual la posición y la situación del antiguo modelo de trabajo rígido, en favor de un patrón mucho más diverso y variado. Es por esto que una combinación de habilidades duras y blandas es primordial para destacarse y conseguir mejores oportunidades laborales”, señaló Gimena Valladares, directora de Selección de Adecco Uruguay.

En un mundo cambiante donde la digitalización y la globalización ya transformaron el trabajo, hay un desajuste entre lo aprendido y las habilidades requeridas. Es necesaria una reforma de raíz, no sólo del sistema educativo, que necesita estar más en sintonía con las demandas laborales, sino también con la regulación del mercado y de las actitudes hacia el trabajo.

Cinco factores que dan forma al mercado de trabajo actual:

1.      La volátil economía mundial: crea una fuerza de trabajo contingente que se convierte en un recurso nuevo para satisfacer la creciente necesidad de flexibilidad de las empresas.

2.      La digitalización: desencadenó una profunda automatización del trabajo, con el impacto de pasar de funciones rutinarias y repetitivas a "trabajadores del conocimiento”.

3.      La demografía: resultado de una mayor expectativa de vida y menores índices de natalidad, está transformando los requisitos de empleo y llevando a una mayor movilidad de mano de obra para cubrir las carencias en habilidades y los problemas de productividad.

4.      La sociología del trabajo: a medida que los empleados se vuelven más móviles y flexibles, se convierten cada vez más en conectores independientes, mientras que los “empleos de toda la vida” se hacen más escasos y el lugar de trabajo se vuelve cada vez más diverso.

5.      Las normas regulatorias: se ha iniciado un proceso de adecuación a las nuevas realidades del mundo laboral, sacando ventaja competitiva aquellos países que innovan y se adaptan al cambio.

¿Cómo revertir la situación? Mediante la combinación de Habilidades “duras” y “blandas”

Además de la experiencia, es importante contar con una combinación de habilidades adecuadas para destacar en el mercado laboral. Algunas serán habilidades duras, especialmente en los ámbitos de la ciencia, ingeniería, tecnología y matemáticas, para satisfacer la creciente demanda de empleados con conocimientos técnicos y digitales.

Otras, muy importantes, son las habilidades blandas o sociales que son cruciales cuando los escenarios cambian rápidamente y las empresas necesitan manejar la incertidumbre. Nos referimos a la creatividad y la adaptabilidad, la resolución de problemas, la capacidad de trabajar en equipo y la flexibilidad, las buenas habilidades de comunicación y relacionamiento.

Trabajo tradicional vs. trabajo flexible

El trabajo “tradicional” no se enfrenta a la extinción, de hecho muchos jóvenes todavía optan por la estabilidad que implica. Sin embargo, los negocios cada vez demandan mayor flexibilidad, que un número creciente de jóvenes está dispuesto a cumplir.

Las nuevas generaciones son más móviles y flexibles, y más que un solo trabajo para toda la vida, estos jóvenes prefieren un concepto de "carreras múltiples", donde la estabilidad y el sueldo regular pierden protagonismo ante las perspectivas más amplias como la diversidad y el aprendizaje. Estas características pueden potenciar la empleabilidad de los jóvenes a largo plazo, ayudándoles a adquirir múltiples competencias y herramientas.

Pasantías y trabajo temporal: una gran posibilidad para adquirir experiencia

Una manera importante y formal de dar a los jóvenes una primera experiencia laboral es a través de pasantías o trabajos temporales. Entre los muchos factores detrás de su éxito, se destaca un modelo educativo que combina la educación formal y la experiencia profesional. Los gobiernos, las empresas y los educadores trabajan juntos para proporcionar el conocimiento y la experiencia que necesitan los jóvenes para tener éxito al vincular el aula con la formación en el lugar de trabajo.

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