El negocio detrás de la inseguridad del país

(Por Santiago Perroni) Una encuesta llevada a cabo por Equipos Consultores el año pasado determinó que para el 58% de los uruguayos el mayor problema que tiene el país es la inseguridad. Además, el 65% cree que Uruguay es inseguro o muy inseguro. Las empresas que ofrecen servicios en torno a la seguridad de los hogares y las empresas incrementaron sus ventas en el último tiempo.

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Alejandro Acevedo, dueño de Protección , dijo a InfoNegocios que desde que comenzó a instalar cercas eléctricas en el 2009 el negocio fue creciendo año a año. “La gente gasta más dinero en seguridad: instala cámaras de seguridad, portones más fuertes, cofres y cercas eléctricas”, dijo. Durante el verano se suele presentar un descenso en las ventas dado que muchos abandonan sus hogares. El costo mínimo para instalar una cerca electrificada de Protección es de US$ 300 o US$ 350 y varía dependiendo el metraje que haya que cubrir.

Los uruguayos no solo se preocupan por cubrir el perímetro de sus casas o comercios, Seto Seguridad es una empresa que se especializa en la instalación de servicios de alarma y seguridad electrónica. Su dueño Álvaro Ramos nota que del 2016 a la fecha la gente está más preocupada por la seguridad e invierte más en los servicios que ellos ofrecen. Tal es así que, pese a que siempre tuvieron un crecimiento parejo, en el 2018 las ventas de la empresa crecieron en un 50% en relación al año anterior. “Estábamos acostumbrados a tener 10 o 15 clientes nuevos por mes y ahora estamos cerca de los 30”, explicó Ramos a InfoNegocios.


De todos modos, que la gente se preocupe más por proteger sus hogares también tiene su parte negativa para el rubro. Gabriel, dueño de Control Total, nota que cada vez más gente tiene interés en instalar cámaras de videovigilancia y eso les generó más competencia que cuando comenzaron con el negocio hace 10 años. “Nosotros nos dedicamos a brindar servicios de videovigilancia. El problema es que cada vez las cámaras son más accesibles. Antes solo la gente de clase alta o medio alta podía acceder a ellas y ahora es común que cualquier comerciante tenga. Eso está bueno, pero el problema es que hay mucha gente vendiéndolas, de forma informal y hasta los propios clientes pueden instalarlas. Eso de cierta manera nos afecta”, explicó Gabriel, dueño de la empresa, a InfoNegocios.

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