Eat me now: negocio familiar y comida saludable

La comida saludable es el boom. Shirley Walker, directora de Eat me now, dice que la evolución de su empresa, se debe en parte, a que cada vez más gente opta por una alimentación sana, mucha fruta y mucho verde.

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Hace cuatro años la empresa comenzó a vender a través de su página web frutas, productos secos y avícolas, además de aderezos, para llegar a los hogares. Todo se puede sumar al carrito y pagar online con tarjeta o tickets de alimentación. Pero esta unidad de negocio es nueva en comparación con los orígenes de esta compañía familiar, dedicada inicialmente a proveer a empresas y al Estado.

El padre de Shirley, Roberto Walker, empezó vendiendo al menudeo a restaurantes de 18 de julio. Luego, pasó a ser proveedor del Estado, lo que generó volumen de ventas. Su hija se sumó desde muy chica a las tareas del padre, ayudando a los 12 años a hacer facturas, gracias a sus conocimientos de dactilografía. Después, a los 19 o 20 años, comenzó a licitar pollos al Estado, mientras su padre seguía con las frutas y las verduras.

Roberto destaca que su hija siempre tuvo mucho éxito personal por su actitud, y que logró cosas que él no habría logrado. Al principio le costó aceptar que entrara a trabajar, siendo la hermana chica con dos hermanos varones mayores, en parte, dice ella, por algunos conceptos machistas de la sociedad. Hasta que se dio cuenta de que podía hacer el mismo trabajo que él, y los proveedores lo llamaban para felicitarlo por su trabajo.

Trabajaron en paralelo hasta que el padre decidió retirarse y ella quedó a cargo de la empresa. Entonces, decidió crear la unidad de negocios online para hogares y empresas. Se dio cuenta de que, aunque están muy bien vistos como proveedores del Estado, las licitaciones podían perderse, y que tenía 30 empleados con familias detrás, camiones y gastos fijos que mantener. La idea de Eat me now le permitía, con los mismos insumos y productos, generar una nueva veta y aumentar la rentabilidad.

Ambos reconocen que una de las principales cualidades de la empresa es el trato directo con las personas. Roberto iba personalmente, siempre que podía, a realizar las entregas en los comedores de las escuelas. Hoy, su hija está convencida de que hablar con las personas, escucharlas, atender sus comentarios, pedidos y reclamos es esencial: “Evalúo que nos va bien en esto porque heredé de él el trato personalizado. Nosotros tratamos de satisfacer las necesidades específicas”.

El seguimiento es un elemento fundamental de su trabajo. Entienden que si un cliente pide algo es porque lo quiere enseguida, no esperan a que llame de nuevo. Por eso, contrataron a una persona que se dedica exclusivamente a estar encima de los detalles, a contestar mails y hablar con los clientes. Quieren mantener, como empresa familiar, algo que entienden que hoy en día se está perdiendo y que entienden como un valor agregado.

La empresa trabaja en todo Montevideo y Ciudad de la Costa. Es un mercado que consideran enorme. Ven un gran crecimiento, lo que les permite adquirir más flota para poder hacer los repartos a tiempo.

Shirley dice que “el lugar no te lo dan, tenés que ganártelo. Los que ya estaban no querían ceder su lugar”. Se tropezó, empezó a ver en qué fallaba y logró mejorar hasta empezar a ganar más licitaciones. Ella destaca que “cumplo con la tarea que se necesite, siempre recordando la lección de mi padre, la cercanía con los clientes”.

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